viernes 27 de noviembre de 2009

Corazón de Versailles


Arrastró la cola de su vestido por todo el jardín. Perfectamente geométrico, perfectamente verde, perfectamente salpicado de flores de colores, perfectamente calculado; como su vida. Dio tres pasos más y se encontró con la verja. No se atrevió a mirar más allá. ¿Por qué salir de aquella jaula de oro?